Los pensantes, los que queremos lo mejor, los
que no pertenecemos a la delincuencia (políticos y de los otros), podemos hacer
una mejor patria. Hagamos nuestro mejor esfuerzo.
Amén.
Revaluemos la actividad humana del sexo amplio, gustoso y sin tabúes para que a la larga no derive en malas relaciones, complejos y filias. Sea pues.

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